miércoles, 21 de abril de 2021

 

LA PAZ

Esta palabra, a la cual hacemos referencia en este caso, procede del hebreo Shalom y tiene que ver entre dos partes especificas; el hombre y Dios.

La paz que viene de Dios y que él da a todo creyente; no depende del tiempo, del lugar o las circunstancias.  Es una paz que el hombre no puede comprender y no puede explicar; porque viene de lo más profundo de su corazón, por el Santo Espíritu que mora en él y hace posible que, a pesar de las dificultades, permanezcamos seguros en la Roca eterna, Is. 26:4. Me arriesgo a afirmar; que es el mismo poder de Dios guardándonos en todo momento. “Pues ¿Quién es Dios, fuera del SEÑOR? ¿Y quién es roca, sino sólo nuestro Dios?” 2 Samuel 22:32

El Señor Jesús dijo estas palabras a sus discípulos: “Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz…” Jn.14: 27a

Es en Cristo el «Príncipe de paz” Is.9:6, en quien tenemos la paz verdadera y duradera, desde el instante en el que por nuestra fe en Él; fuimos lavados de todos nuestros pecados con su Sangre derramada en la cruz, santificados y justificados en el nombre del Señor Jesucristo y en el Espíritu Santo y ya “justificados por medio de Cristo tenemos paz para con Dios”. Rm.5:1

Esa paz que es el resultado de nuestra justificación en Jesucristo, nos dará la tranquilidad y seguridad que requiera cada una de las aflicciones que tengamos que vivir. Jesús dejó claro que vamos a pasar dificultades en la vida, cuando dijo: “…En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo”. Jn.14:27b; “La paz os dejo, mi paz os doy; no como el mundo la da, yo os la doy. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo”. Jn. 16:33. Cristo es la fuente de nuestra paz" Ef. 2:14.

“Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado”.

Isaías 26:3

lunes, 12 de abril de 2021

 



  LIBERACIÓN DE LA OSCURIDAD

Dicen las Sagradas Escrituras que Dios es luz y en Él, no hay ninguna      oscuridad.

Por nuestro pecado fuimos separados de Dios, pues él es Luz y no hay ninguna comunión entre la luz y las tinieblas.  En consecuencia, si nuestros pecados no han sido lavados con la Sangre de Cristo que nos limpia de todo pecado y maldad, lamentablemente somos esclavos del pecado, y caminamos en una densa oscuridad.

La ausencia de DIOS, es ausencia de vida y de verdad; mientras que en Cristo no solo caminamos en la luz, vivimos en la luz de su rostro que nunca dejará de brillar; por tanto, tenemos puesta nuestra confianza en Él porque él es nuestro apoyo. 

En el libro del profeta Isaías dice: “Ya no necesitarás que el sol te alumbre de día, ni que la luna te alumbre de noche, porque yo, el Señor, seré tu luz eterna; yo, tu Dios, seré tu esplendor”.

Tal como Pablo escribió en su epístola a los Colosenses: “Con gozo dando gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la herencia de los santos en luz; el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo, en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados”.

Versículos:  1 Juan 1:5; Salmos 36:9; Isaías 60:19; Colosenses 1:12-14.

miércoles, 7 de abril de 2021

 

 

                       LIBRES DE CONDENACIÓN

Habrá un inevitable juicio final, en el que se nos juzgará a todos sin excepción 

En la  Biblia encontramos este versículo en el libro del Apocalipsis 20, versículo 12: “Y vi a los  muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos, y otro libro  fue abierto, el cual es el libro de la vida; y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras” Apocalipsis 20:12.

 

¿Qué se nos juzgará?

1.     Nuestras obras, Eclesiastés 12:14: “Dios juzgará toda obra, buena o mala, aun la realizada en secreto”.

2.     Nuestras palabras: El Señor Jesús dijo: “Pero yo les digo que en el día del juicio todos tendrán que dar cuenta de toda palabra ociosa que hayan pronunciado”.

3.     Los secretos más guardados: Pablo escribió, Romanos 2:16: “Así sucederá el día en que, por medio de Jesucristo, Dios juzgará los secretos de toda persona, como lo declara mi evangelio”.

 

Y Aquel día, “Dios pagará a cada uno según lo que merezcan sus obras. Romanos 2:6

 

¿Quién juzgará?

Jesucristo será el juez. Todos seremos juzgados por Cristo, los creyentes y los no creyentes. Los incrédulos serán condenados; Juan 3:18, “El que cree en Él no es condenado; {pero} el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios”.

 

El creyente es declarado justo por Dios ya que, mediante la fe en Jesucristo, hemos sido justificados, y reconciliados con DIOS, por medio de nuestro Señor Jesucristo. No olvidemos que la esencia de nuestra justificación es la fe; que ciertamente es por gracia, no por obras que nosotros hayamos hecho.

 

“Ahora pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, más conforme al espíritu. Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte”. Romanos 8:1-2.


         

LA PAZ QUE SOBREPASA TODO ENTENDIMIENTO

  ¿DÓNDE ENCONTRAMOS   LA VERDADERA PAZ? La Biblia nos dice, que Dios es el “Señor de paz.  Él es la fuente de la paz y es quien la propor...